Vivir día a día: ¿Prestas atención a tu mundo interior?
Vivir conscientemente es un estado de ser mentalmente activo en lugar de pasivo. Es la habilidad de ver el mundo de otra manera.
Vivir conscientemente es un estado de ser mentalmente activo en lugar de pasivo. Es la habilidad de ver el mundo de otra manera.
Nuestra familia nos modela e influye de muchas maneras, para bien o para mal. A su vez, este pequeño microcosmos está íntimamente unido a la sociedad y la cultura que la envuelve.
La verdadera transformación no se da a través de las estructuras sociales, sino a través de la reconvención mental de cada persona.
El estrés impacta de manera negativa en la toma de decisiones y altera nuestra capacidad de procesar la información recibida del medio ambiente.
La vida emocional es intensa, compleja y profundamente humana. Sentimos antes de entender y, muchas veces, actuamos antes de procesar. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre sentir y dejarnos gobernar por lo que sentimos.
El respeto no es un simple acto de cortesía, sino una decisión consciente de valorar la dignidad de cada ser humano.
La lectura abre puertas y la empatía construye puentes. Usa ambas. Desde tiempos inmemoriales, la lectura ha sido una de las herramientas más poderosas de la humanidad.
Permítete perderte por un momento; a veces, así es como te vuelves a encontrar. Esta frase encierra una profunda reflexión sobre la importancia de permitirse momentos de introspección y desconexión para reconectar con uno mismo.
¿Cómo llegar si desconocemos a dónde queremos ir? Nuestro cerebro trabaja en base a objetivos, si no le decimos a dónde queremos ir, difícilmente nos ayudará a llegar.
La laboriosidad aprendida es un concepto propuesto por el Dr. Robert Eisenberger y podría definirse como la realidad opuesta a la indefensión aprendida.