Ribas declara a la Heladería La Emisora patrimonio victoriano

El Concejo Municipal aprobó la distinción por los 66 años del establecimiento, ícono gastronómico y cultural de La Victoria.

Ribas declara a la Heladería La Emisora patrimonio victoriano

El Ilustre Concejo Municipal del municipio José Félix Ribas celebró este jueves una sesión especial en las adyacencias de la Plaza Ribas. Allí formalizó la declaratoria de la Heladería La Emisora como «Patrimonio Histórico, Cultural, Turístico y Gastronómico» de la jurisdicción. La medida quedó inscrita en el Acuerdo N° 124/2026, publicado en la Gaceta Municipal N° 8909 Extraordinario del 26 de octubre de 2026. El acto conmemoró el 66° aniversario de su fundación.

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Autoridades y valor simbólico

La actividad estuvo presidida por la gobernadora Joana Sánchez, el alcalde Juan Carlos Sánchez y el presidente del cuerpo edilicio. El mandatario local resaltó el valor simbólico de este espacio, que ha sido siempre «mesa de diálogo plural y punto de encuentro social y político para el municipio». Destacó que la heladería fomenta la aragüeñidad y la unidad victoriana más allá de las diferencias ideológicas.

Reconocimiento a la fundadora y llamado a la unidad 

Las autoridades entregaron la Orden Escudo Ciudad de La Victoria a la cofundadora Belén Briceño de Lervese. Reconocieron así más de seis décadas de trabajo ininterrumpido y aporte al acervo cultural. La gobernadora hizo un llamado al entendimiento colectivo y al trabajo en metas comunes, trascendiendo la polarización. Anunció además un aporte económico para la renovación y modernización tecnológica de la maquinaria de la heladería.

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Un legado familiar desde 1960

La historia de La Emisora se remonta a 1960, cuando el inmigrante italiano Diego Lervese y su esposa venezolana, Belén Briceño, abrieron el local frente a la histórica Plaza José Félix Ribas. Con el tiempo se convirtió en punto de referencia cultural, turístico y de encuentro obligado. El peculiar nombre nació de forma anecdótica entre los lugareños, quienes la definieron como una emisora sin ondas sonoras ni micrófonos, pero célebre por transmitir alegría y unir a las familias a través de sus sabores artesanales.