La doctora Rosaura Meneses, ginecoobstetra del ASIC del municipio José Ángel Lamas, alertó sobre un obstáculo invisible en la lucha contra el cáncer de mama. “La primera causa por la que no se puede atacar a tiempo es el temor a confirmar la enfermedad”, advirtió la especialista. Muchas pacientes acuden al consultorio solo cuando aparece el dolor. Para entonces, el camino hacia la curación se vuelve cuesta arriba.
Un enemigo silencioso e indoloro
Meneses explicó que el cáncer de mama avanza de forma sigilosa en sus etapas iniciales. Es indoloro y silencioso. Por eso, el autoexamen regular y la ecografía mamaria se convierten en herramientas clave. La ecografía debe ser un hábito periódico a partir de los 40 años. Si hay antecedentes familiares directos, conviene adelantarla a los 35.
Hábitos que erosionan la salud
La especialista sumó otros factores de riesgo cotidianos. El sedentarismo, una mala alimentación, el consumo de alcohol y el tabaco erosionan el bienestar. Combatir estos hábitos y realizarse el autoexamen de mama de forma constante son pasos fundamentales para ganar la batalla antes de que comience. La prevención exige un cambio cultural profundo.
La ciencia es clara y esperanzadora
La doctora Guanair Freites, directora del ASIC de Lamas, cerró con un mensaje de optimismo. “Detectado a tiempo, el cáncer de mama es 100% curable”, afirmó. La ciencia médica respalda esa afirmación. El llamado final es a despojar el fantasma de la enfermedad mediante la revisión oportuna. La prevención se convierte así en un acto de amor propio y supervivencia.

