
Crisis diplomática
Expertos independientes de la ONU condenaron firmemente la intervención coercitiva de Estados Unidos en Venezuela. Señalaron que las acciones encubiertas y amenazas armadas violan flagrantemente la soberanía venezolana y la Carta de las Naciones Unidas.
Los especialistas denunciaron el masivo despliegue militar estadounidense ya operativo en el Caribe. También cuestionaron las operaciones letales contra embarcaciones cerca de aguas venezolanas realizadas recientemente.
«Estos movimientos representan una escalada extremadamente peligrosa», advirtieron los expertos ante la comunidad internacional. Alertaron sobre graves implicaciones para la paz y seguridad regional caribeña.
Calificaron como «ejecuciones extrajudiciales» el uso de fuerza letal en aguas internacionales. Subrayaron que ni siquiera comprobado el narcotráfico justificaría estas acciones sin base jurídica adecuada.
Los preparativos para acción militar directa contra Venezuela constituyen violación grave de la Carta de la ONU. Así lo afirmaron los relatores especiales en su declaración conjunta.
El presidente estadounidense incluyó al Tren de Aragua entre organizaciones «terroristas» para justificar intervención. Expertos rechazan este argumento porque estos grupos no atacan directamente a Estados Unidos.
El artículo 2(4) de la Carta de la ONU prohíbe explícitamente el uso de fuerza contra integridad territorial. Cualquier intento de cambio de régimen por medios externos viola el derecho a libre determinación.
«La larga historia de intervenciones en América Latina no debe repetirse», exigieron los expertos. Instaron a aprender lecciones históricas y defender soluciones pacíficas sobre confrontación militar.
Los relatores Morris Tidball-Binz, Ben Saul y George Katrougalos firmaron la declaración. Ya mantienen comunicación formal con el gobierno estadounidense sobre estas graves preocupaciones.
La comunidad internacional debe mantenerse firme defendiendo el Estado de derecho según los expertos. El multilateralismo representa la única vía legítima para resolver controversias entre naciones soberanas.

Nota de prensa



