
Ante el intento de un amotinamiento armado, Surovikin pidió unidad al recordar que esta empresa militar privada y las Fuerzas Armadas del país euroasiático han recorrido juntos «un camino difícil y duro».
«Luchábamos juntos, asumíamos riesgos, sufríamos pérdidas. Y juntos ganábamos. Somos de la misma sangre, somos guerreros«, declaró en un videomensaje difundido por el Ministerio de Defensa de Rusia en su cuenta de Telegram.
También aseguró que las diferencias internas solo convienen a los adversarios: «El enemigo sólo espera que nuestra situación política interna se agrave. No podemos hacerle el juego al enemigo en estos momentos difíciles para el país».
El general dijo que acababa de llegar de la primera línea del frente, donde las tropas, comandantes, soldados, combatientes y voluntarios «están cumpliendo una tarea, luchando a muerte, con las fuerzas superiores del enemigo, sufriendo pérdidas, pero manteniéndose firmes».
La noche de este 23 de junio, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) inició una causa penal contra Evgueni Prigozhin, jefe del Grupo Wagner, por amotinamiento armado.
Prigozhin, horas antes, denunció un supuesto ataque de las Fuerzas Armadas rusas contra elementos de Wagner, un rumor que fue desmentido por el Ministerio de Defensa de Rusia.
Moscú denunció que el régimen de Kiev aprovecha la situación de Prigozhin para concentrar brigadas en la zona táctica de Artiómovsk (también llamada Bajmut) para su ofensiva.
«Los militares del Grupo de Fuerzas del Sur están realizando ataques aéreos y de artillería contra el enemigo», alertaron las autoridades.

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