El Gobierno Nacional levantó por completo la suspensión temporal de 2025 que prohibía el uso, importación y circulación de drones en todo el territorio nacional. La medida responde a las insistentes solicitudes del sector agrícola para reactivar la producción. El anuncio oficial aclaró que la restricción simplemente culminó su vigencia y no fue renovada. Esto abre la puerta a la normalización de operaciones tanto agrícolas como comerciales en general.
Registro y certificación obligatorios
Las autoridades enfatizaron que no se trata de un libre vuelo absoluto. Para cualquier actividad, el uso de drones está sujeto a estrictas regulaciones y fiscalizaciones. Todos los operadores deben registrarse o actualizar sus datos ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC). El organismo habilitará jornadas regionales para agilizar la entrega de licencias.
Seguro e importación
Es indispensable contar con un seguro de responsabilidad civil vigente para poder volar la aeronave. La compra o ingreso de equipos, partes y baterías debe cumplir formalmente con los procesos del Seniat. Los operadores deben tramitar la importación ante el ente recaudador. Estos requisitos buscan garantizar un uso seguro y legal de la tecnología.
Supervisión activa
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los cuerpos policiales mantendrán la supervisión del porte y uso de los equipos en espacios públicos. La vigilancia busca garantizar la seguridad del espacio aéreo y el cumplimiento de las normas. Las autoridades mantienen el control sobre las operaciones autorizadas.
Reactivación con responsabilidad
La medida forma parte de las políticas para fortalecer el aparato productivo. El Gobierno apuesta por la tecnología en el campo, pero exige responsabilidad a los operadores.
La normativa de octubre de 2026, alineada con directrices de la OACI, libera los drones de menos de 250 gramos en zonas urbanas y rurales. Podrás usarlos para recreación o trabajo sin registro obligatorio ni intervención estatal para ese rango de peso.
Aunque no exigen trámites para volar, las autoridades competentes —cuerpos de seguridad y la FANB— siguen vigilando. El foco: respeto a la privacidad y normas generales de seguridad del espacio aéreo.

