
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa y conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén montado en un burro, días antes de su pasión y muerte. Los fieles lo reciben aclamándolo con palmas y ramos, simbolizando la bienvenida al Mesías. La celebración cierra el período de Cuaresma y da paso a los días más significativos del calendario litúrgico.
Significado religioso y tradición
Esta festividad representa el momento en que la multitud reconoció a Jesús como rey, extendiendo mantos y ramas de árboles a su paso. Los fieles llevan palmas u olivo a la iglesia para ser bendecidas, un gesto que simboliza victoria y paz. En muchos hogares, se acostumbra guardar las palmas bendecidas —a menudo entrelazadas— como símbolo de protección durante el año.
Origen y significado de «Hosanna»
La celebración tiene sus orígenes en Jerusalén desde el siglo IV, reflejando el pasaje bíblico donde Jesús cumple las profecías al montar un burrito, demostrando humildad. Las exclamaciones de «¡Hosanna!» que acompañaban su llegada significan «sálvanos ahora», reconociendo al Mesías con esperanza y devoción.
Con esta jornada, los creyentes inician la reflexión profunda de la Semana Mayor, recordando el gesto humilde de Jesús y su compromiso con la humanidad, mientras las palmas bendecidas se convierten en un recordatorio cotidiano de fe y protección.




