Circula en redes sociales una alerta que vincula el uso diario de auriculares Bluetooth con la creciente prevalencia de nódulos en las glándulas tiroideas. Esta advertencia hace mención a un estudio publicado en junio de 2024 en la revista *Nature*, que exploró estadísticamente esta posible relación.
¿Qué dice realmente el estudio?
La investigación identificó una asociación estadística significativa entre la edad, la duración del uso diario de estos dispositivos y el riesgo de nódulos. Sin embargo, es crucial aclarar que el estudio solo muestra una correlación, **no una relación de causa y efecto**. No demuestra que los auriculares sean la causa directa de la patología.
«Cuando surgen muchos discursos alarmistas, es importante esperar a nuevos estudios antes de cambiar comportamientos», señala Carolina Ferraz, endocrinóloga de la Sociedad Brasileña de Endocrinología. La especialista recalca que se necesitan más investigaciones prospectivas para poder demostrar una causalidad real.
Los riesgos reales son otros
Los auriculares Bluetooth emiten radiación de radiofrecuencia no ionizante, considerada inocua por la OMS. «Se trata de una radiación de muy baja energía, incluso inferior a la de los infrarrojos de un control remoto», explica Alberto Nájera, director científico del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud de España.
El verdadero riesgo para la audición, coinciden los expertos, es la exposición a volúmenes elevados durante periodos prolongados. Los jóvenes son especialmente vulnerables por sus hábitos de consumo tecnológico y su mayor exposición acumulada.
Como medida de precaución general, se recomienda seguir la regla 60/60: no superar el 60% del volumen máximo y limitar su uso a 60 minutos consecutivos. La prioridad debe ser el uso responsable del dispositivo, no el temor infundado.
RT
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