El sector transporte de Venezuela protagonizó una masiva movilización en Caracas este martes 13 de enero. Denominada la «Gran Caravana por la Lealtad y la Soberanía», exigió la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores. Miles de motorizados y conductores de carga tomaron las principales arterias viales de la capital. La protesta rechazó la operación militar estadounidense que resultó en la captura de la pareja presidencial el pasado 3 de enero.
Una caravana que recorrió la ciudad
La movilización partió desde el Poliedro de Caracas en La Rinconada. Recorrió la autopista Valle-Coche y la Gran Cacique Guaicaipuro hasta concentrarse en la avenida Bolívar. Muchos participantes vestían de blanco y portaban banderas nacionales. Realizaron paradas simbólicas cerca de Fuerte Tiuna, zona afectada por los bombardeos.
Los manifestantes calificaron la detención como un «secuestro ilegal». Denunciaron una violación flagrante al derecho internacional y a la inmunidad de los jefes de Estado. La caravana forma parte de una jornada nacional de protesta más amplia. Busca visibilizar el rechazo popular y reafirmar el apoyo a las instituciones venezolanas.
Llamado a la «movilización permanente
En la concentración, el ministro para el Transporte, Ramón Velásquez Araguayán, se dirigió a los trabajadores. Los instó a mantenerse en «movilización permanente» y a no sentirse derrotados. Aseguró que el liderazgo revolucionario continúa firme bajo la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Su discurso buscó elevar la moral y la cohesión del sector.
Mientras la caravana circulaba, la juventud venezolana realizó una actividad paralela. Se desplegaron en una jornada de creación de murales bajo la consigna «Nuestras paredes hablan». Esta acción artística reforzó el mensaje de resistencia cultural. También exigió el retorno seguro de la pareja presidencial al territorio nacional.





