
El estado Portuguesa, considerado la despensa agrícola de Venezuela, proyecta una drástica reducción del 60% en su siembra de maíz para el ciclo invierno 2025. El gobernador Primitivo Cedeño atribuyó esta situación a las excesivas lluvias que afectaron tanto la siembra como los cultivos establecidos. De las 250.000 hectáreas inicialmente previstas, solo se logrará cultivar 100.000 hectáreas, lo que representa un fuerte golpe para la producción nacional. Cedeño calificó este hecho como «un gran impacto» para la principal región cerealera del país.
La situación climática también impidió completar la superficie programada para siembra y dañó significativamente los cultivos ya establecidos. El mandatario regional anunció que su gobierno implementará una «reingeniería productiva» para enfrentar estas adversidades climáticas. Esta estrategia buscará mitigar los efectos en la seguridad alimentaria y la economía agrícola estatal. Portuguesa aporta tradicionalmente una parte significativa de los cereales que consume el país.
El sector cañicultor también reporta graves afectaciones, con aproximadamente 300.000 toneladas de caña de azúcar que no pudieron ser procesadas. Aunque los centrales azucareros mantuvieron operatividad, las condiciones climáticas impidieron la cosecha y transporte del cultivo. Esta situación genera pérdidas económicas para productores y afecta el suministro nacional. El gobernador destacó la necesidad de implementar medidas preventivas ante eventos climáticos extremos.
Cedeño señaló que su administración trabajará en soluciones integrales para proteger la producción agrícola frente a la variabilidad climática. Entre las medidas consideradas está la diversificación de cultivos más resistentes y sistemas de drenaje mejorados. La crisis actual evidencia la vulnerabilidad del sector agropecuario frente a fenómenos meteorológicos. Portuguesa requiere inversiones en infraestructura y tecnología para garantizar su rol como proveedor nacional de alimentos.
Esta situación en la principal región agrícola del país podría tener repercusiones en el abastecimiento de maíz y derivados. Las autoridades deberán evaluar alternativas para compensar el déficit productivo y apoyar a los agricultores afectados. El caso de Portuguesa alerta sobre la necesidad de políticas agroclimáticas nacionales. Mientras, los productores esperan condiciones más favorables para recuperar su capacidad productiva en próximos ciclos.

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