
Esta situación ha llevado a las personas a utilizar pequeñas cocinas eléctricas o incluso a quemar leña.
Sin embargo, este último recurso se ha convertido en algo escaso, luego de la temporada decembrina, con la elaboración de hallacas y los acostumbrados sancochos del primero de enero.
Por estos motivos, las personas han tenido que recurrir al uso de cocinas eléctricas, que tienden a dañarse con frecuencia debido al alto consumo de electricidad o su baja calidad, lo que suele provocar constantes cortocircuitos en las casas. Sin embargo, es la solución más común ante la falta de gas doméstico.
Así lo destacó Andrés Torrealba, quien aseguró que tienen que reparar la cocinilla a cada rato porque los cables se queman o incluso la misma resistencia. Por lo tanto, esta actividad se ha vuelto una rutina constante, y hay que hacerlo o mandarla a arreglar con un técnico, donde la reparación cuesta casi igual que comprar una nueva en la tienda.
Torrealba manifestó que es una desventaja cocinar con la cocina eléctrica, ya que se tarda más en hacerlo, sobre todo en las casas donde conviven muchas personas o incluso varias familias. Esto ha llevado a comprar mucha comida en la calle y ha deteriorado la calidad alimenticia para poder cocinar más rápido sin contar el impacto económico.
Torrealba destacó que espera que, según rumores de personas relacionadas con el llenadero de, El Arsenal, “el gas podría llegar para el 15 de enero”, y así poder dejar de utilizar estas cocinas, que son bastante malas y peligrosas.

El Periodiquito

