Reservas estratégicas de EE.UU. caen a su nivel más bajo desde 1982

La liberación coordinada de crudo para compensar la crisis en Oriente Medio ha vaciado las reservas de emergencia, que ahora enfrentan riesgos estructurales.
Reservas estratégicas de EE.UU. caen a su nivel más bajo desde 1982

Las reservas de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de Estados Unidos han caído a su nivel más bajo desde 1982. La causa es la decisión de los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar grandes volúmenes de crudo para compensar las interrupciones de suministro provocadas por la crisis en Oriente Medio.

Liberación masiva y agotamiento

En total, 32 países acordaron sacar al mercado 426 millones de barriles: 301 millones de crudo y 125 millones de productos refinados. Estados Unidos asumió la mayor parte con 172 millones de barriles. Para julio, la AIE informó que sus miembros ya habían liberado unos 290 millones. A EE.UU. le quedan por liberar unos 40 millones dentro del acuerdo actual.

Presión sobre los precios y riesgos técnicos

La medida no ha eliminado la presión sobre los precios. Si el tráfico por el estrecho de Ormuz no se recupera, los países de la AIE estudiarán una nueva liberación. El director ejecutivo de la agencia, Fatih Birol, confirmó que los Estados miembros discutirán esa posibilidad si la situación lo exige. El Brent y el WTI siguen cotizando a niveles elevados, y la escasez de diésel se suma a los problemas.

Hay un problema menos visible: el impacto de las extracciones sobre las cavernas de sal que almacenan la reserva. «Deberíamos estar muy preocupados por la integridad de las cavernas cada vez que las reservas caigan por debajo de los 300 millones de barriles», explicó Siddharth Misra, experto en ingeniería petrolera. «A estos niveles de agotamiento, la reserva pierde físicamente su capacidad de bombear petróleo a las velocidades de emergencia para las que fue diseñada, sin correr el riesgo de sufrir graves daños estructurales».

Un futuro incierto

Las reservas estratégicas siguen siendo una herramienta fundamental para amortiguar las perturbaciones del mercado. Pero la guerra contra Irán ha demostrado que no pueden sustituir indefinidamente al suministro normal. Si el tráfico por Ormuz continúa limitado, la AIE podría verse obligada a usar nuevamente sus reservas, mientras los mercados afrontan una oferta restringida, una mayor demanda asiática y una creciente escasez de productos refinados.

RT