Una pregunta diplomática directa a Washington
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se pronunció este jueves sobre el asalto a un petrolero. Instó a Estados Unidos a que explique públicamente la base legal de su acción. La intervención ocurrió en el mar Caribe y fue ejecutada por fuerzas estadounidenses. Lavrov se refirió a la denuncia venezolana que calificó el hecho como «robo descarado».
El canciller detalló que los estadounidenses abordaron el buque acusándolo de transportar crudo prohibido. «Qué volúmenes ilegales… se encontraban en ese petrolero es algo que hay que esclarecer», afirmó Lavrov. Cuestionó la transparencia del procedimiento y la evidencia concreta.
Un llamado al respeto del derecho internacional
Lavrov espera que EEUU, «por respeto a los demás miembros de la comunidad internacional», ofrezca explicaciones. Señaló que, aunque Washington se considere con derecho a actuar, debe justificar sus medidas con hechos comprobables. Su declaración es un llamado a seguir los canales multilaterales.
El canciller ruso recordó que la petrolera estadounidense Chevron opera y compra crudo en Venezuela. Este dato contextualiza la complejidad de las relaciones económicas en medio de la tensión política.
Rusia aboga por un debate colectivo sobre cómo combatir el narcotráfico y garantizar la seguridad marítima. Lavrov rechazó que la comunidad internacional deba aceptar «ante el hecho consumado de acciones unilaterales».
El episodio se desencadenó tras el anuncio público del presidente Donald Trump. Afirmó que se incautó un buque petrolero «en la costa de Venezuela». Esta acción forma parte de la campaña de presión que Washington mantiene contra el gobierno de Caracas.
El gobierno venezolano reaccionó con un comunicado enérgico. Precisó que Trump, durante su campaña de 2024, admitió que su objetivo era «quedarse con el petróleo venezolano sin pagar ninguna contraprestación». Para Caracas, esto demuestra que el propósito real es el «despojo de nuestras riquezas energéticas».
La situación expone una fractura profunda en el orden internacional. Mientras EEUU justifica sus actos bajo su propia legislación, otras potencias como Rusia exigen apego al derecho multilateral. El caso del petrolero se convertirá probablemente en otro punto de fricción diplomática.
RT/Agencias





