
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, murió la mañana de este sábado. El hecho sucedio en el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra el país persa, según confirmaron los medios estatales de la República Islámica. El bombardeo alcanzó su oficina en Teherán en las primeras horas del día, cuando el mandatario se encontraba cumpliendo con sus funciones.
Duelo nacional y comunicado oficial
«En el momento del asesinato, él estaba cumpliendo con sus deberes en su lugar de trabajo (su oficina). Este ataque cobarde ocurrió en las primeras horas de la mañana del sábado», reza el comunicado citado por medios locales. El Gobierno iraní ha anunciado un duelo nacional de 40 días por el fallecimiento del máximo líder.
Horas antes de la confirmación oficial, el presidente estadounidense Donald Trump ya había declarado la muerte de Jameneí en su cuenta de Truth Social. «No pudo eludir» los sistemas de inteligencia del Pentágono, escribió, y atribuyó el éxito a la «estrecha colaboración con Israel».
Un enigmático mensaje previo en redes
Menos de 10 minutos antes de la publicación de Trump, la cuenta oficial en X de Jameneí compartió un dibujo que representa a un guerrero musulmán descendiendo medio inclinado desde el cielo, con una espada resplandeciente en la mano y bolas de fuego cayendo sobre un paisaje oscuro. «En nombre del noble Alí, que la paz sea con él», rezaba el comentario.
El mensaje, cargado de simbolismo religioso, ha sido interpretado por analistas como una premonición o un último comunicado del líder antes del ataque. La coincidencia temporal ha generado especulaciones sobre si el contenido estaba programado o respondía a un conocimiento previo del inminente bombardeo.
La muerte de Jameneí, junto a la de otros altos cargos militares cuya suerte aún no ha sido confirmada oficialmente, supone un punto de inflexión en la escalada bélica que sacude Oriente Medio desde la madrugada del sábado.
RT/HispanTV/Agencias




