
Las revelaciones de los archivos de Jeffrey Epstein continúan enviando ondas de choque por Europa. Un príncipe, embajadores y políticos destacados han visto sus carreras truncadas tras la publicación de los documentos por el Departamento de Justicia estadounidense. La élite continental vive un ajuste de cuentas mediático y judicial.
La crisis política en el Reino Unido
Las figuras británicas vinculadas a Epstein incluyen al príncipe Andrew, quien perdió sus honores reales. El exembajador en Washington, Peter Mandelson, fue despedido y enfrenta una investigación policial por filtrar información sensible. El primer ministro Keir Starmer lidia con una crisis de liderazgo por este nombramiento.
Los nuevos archivos revelan que el contacto de Mandelson con Epstein continuó años después de su condena por delitos sexuales. En un mensaje de 2009, parecía referirse a la excarcelación de Epstein como “día de la liberación”. Starmer se disculpó con las víctimas y prometió publicar documentos que demostrarían que Mandelson mintió.
Expertos señalan que la prensa británica ha jugado un papel clave. “Si estás en esos archivos, es inmediatamente noticia”, dijo Rob Ford, profesor de la Universidad de Manchester. Este escrutinio ha impulsado la rendición de cuentas en un sistema parlamentario donde el primer ministro debe mantener la confianza de la cámara.
Investigaciones y dimisiones en toda Europa
El impacto se extiende por el continente. En Noruega, la unidad de delitos económicos investiga al exprimer ministro Thorbjørn Jagland por sus vínculos con Epstein. La embajadora en Jordania, Mona Juul, fue suspendida tras revelarse que Epstein legó 10 millones de dólares a sus hijos.
La princesa heredera noruega Mette-Marit se disculpó públicamente tras revelarse su amistad con el financiero. Los archivos incluyen correos electrónicos donde planificaban visitas a sus propiedades y citas para blanqueamiento dental. Este caso ha afectado la reputación de la familia real.
En Eslovaquia, el asesor de seguridad nacional Miroslav Lajcak renunció por sus comunicaciones con Epstein. Letonia, Lituania y Polonia han establecido investigaciones oficiales de amplio alcance sobre los documentos. El primer ministro polaco Donald Tusk anunció que un equipo examinará posibles vínculos con servicios secretos rusos.
Los archivos revelan la red global que Epstein construyó. “Epstein coleccionaba personas poderosas como otros coleccionan puntos de viajero frecuente”, apuntó el experto Mark Stephens. Ahora, esas conexiones tienen consecuencias graves para quienes mantuvieron la relación después de su condena.
El contraste con la situación en Estados Unidos
En Estados Unidos, la publicación no ha generado el mismo ajuste de cuentas público. Aunque algunas figuras como el abogado Brad Karp han renunciado, otros asociados de alto perfil no enfrentan sanciones severas. Entre ellos se incluyen el exestratega Steve Bannon y el magnate Elon Musk.
Tanto el expresidente Bill Clinton como Donald Trump han enfrentado preguntas sobre sus vínculos con Epstein. Ninguno ha sido acusado de conducta indebida por las víctimas. Los expertos advierten que el sistema estadounidense, a pesar de una mejor desclasificación, no ha exigido la misma responsabilidad pública.
La diferencia, según analistas, puede residir en la cultura política. En Europa, la vergüenza pública y una prensa agresiva han acelerado las consecuencias. “Hay un grado de vergüenza en la política”, expresó el profesor Ford, señalando que la gente allí dice: “Esto simplemente no es aceptable”.
Las amplias repercusiones y el futuro
Las revelaciones muestran el interés de Epstein en la política europea. En un correo electrónico con el multimillonario Peter Thiel, llamó al Brexit “solo el comienzo” de un regreso al “tribalismo”. Su red de contactos era “de gran alcance”, según expertos, dando acceso a figuras en el poder y a quienes ascendían.
La pregunta ahora es si esta influencia se tradujo en la formulación de políticas. Los investigadores en varios países buscan respuestas mientras examinan los documentos. El escándalo sigue abierto, con nuevas revelaciones potenciales que podrían seguir derribando figuras en ambos lados del Atlántico.




