
Adiós sobre las tablas
El mundo de la música venezolana se viste de luto. Floria Márquez, «La Show-Woman del Bolero», murió este jueves mientras actuaba en la histórica Casa Anauco de Caracas. La artista sufrió un aparente ACV fulminante en pleno concierto. Su partida deja un vacío irreparable en el género del bolero latinoamericano.
Pedro «Pedrito» López, su esposo y colaborador, confirmó la noticia con profundo dolor. «Esta tarde, mientras cantaba la segunda canción, mi amada Floria falleció súbitamente», escribió en Instagram. El músico prometió informar pronto sobre los detalles del funeral. La artista se despidió haciendo lo que más amaba: cantar.
Nacida en Caracas en 1950, Floria Márquez se convirtió en un ícono del espectáculo venezolano. Provenía de una familia con tradición musical, siendo hermana del también cantante Rudy Márquez. Sorprendió al comenzar su carrera profesional ya siendo adulta, en 1987. Sin embargo, su talento natural y su pasión escénica la impulsaron rápidamente a la fama.
Su estilo único y versátil para interpretar el bolero le ganó el apodo de «La Show-Woman de Venezuela». Floria no solo cantaba; entregaba un espectáculo completo. Esa energía inconfundible definió toda su trayectoria artística y conquistó al público.
A lo largo de su carrera, la artista grabó ocho producciones discográficas. Títulos como Una Noche Con Floria Márquez y Algo Más Que Boleros quedan como testimonio de su voz. Estos trabajos reflejan su profunda conexión con el género que la hizo famosa.
Floria Márquez también brilló más allá de los estudios de grabación. Actuó en los escenarios más importantes de Venezuela y de países como Estados Unidos, México y Argentina. Además, tuvo el mérito de presentarse en más de 34 conciertos junto a orquestas sinfónicas.
Su talento no se limitó a la música. La artista también triunfó en el teatro, con obras aclamadas como el monólogo Ella sí canta boleros. Esta faceta demostró su versatilidad y su potente presencia escénica.
Estuvo casada durante 24 años con el productor Pedrito López, su compañero de vida y de carrera. Juntos forjaron una dupla creativa que marcó su exitoso camino en la industria. Su legado es el de una mujer que vivió con intensidad por y para el arte.
Floria Márquez se va físicamente, pero su música y su leyenda perdurarán. Se fue como vivió: sobre un escenario, entregando su alma a través del bolero. La Show-Woman de Venezuela deja un último y eterno aplauso.

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