
El presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, conversaron sobre la tensión en Oriente Medio tras el ataque israelí a Irán. Ambos líderes coincidieron en condenar las acciones de Israel por violar el derecho internacional. Señalaron que la solución al conflicto debe ser política y no militar. La llamada fue “amistosa y constructiva”, según el asesor ruso Yuri Ushakov.
Moscú y Pekín insisten en que el programa nuclear iraní debe resolverse mediante diálogo, sin intervención militar. Putin destacó sus contactos recientes con otros líderes globales sobre el tema. China mostró disposición a mediar si es necesario para reducir la tensión. Ambos países ordenaron a sus servicios mantener comunicación constante.
Desde el ataque israelí del 13 de junio, múltiples naciones han condenado la ofensiva como ilegal y peligrosa. Rusia y China lideran el rechazo, acusando a Tel Aviv de violar la Carta de la ONU. El representante de Rusia en la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió sobre un posible conflicto nuclear. El Ministerio de Exteriores ruso calificó los ataques como ilegales y riesgosos.
Países de América Latina como Brasil, Venezuela, Cuba y Nicaragua también rechazaron los bombardeos. Naciones musulmanas como Turquía, Arabia Saudita, Egipto y Pakistán expresaron posiciones similares. Este frente común refleja el creciente malestar contra la política exterior israelí. La presión internacional busca evitar una escalada mayor.
Putin alertó a Donald Trump sobre los riesgos de una escalada en Oriente Medio, que podría tener consecuencias globales. Las tensiones actuales ponen en riesgo la paz regional y mundial. Expertos temen que cualquier nueva acción militar desencadene un conflicto mucho más amplio. La vía diplomática se presenta como la única salida viable ante una situación crítica.

Agencias
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