La catástrofe natural del 24 de junio dejó en crisis la conectividad aérea internacional de Venezuela. Los daños en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía frenaron la recuperación que venía mostrando el sector, con el regreso de aerolíneas, nuevas rutas y aumento de frecuencias. Ahora, esos planes han quedado suspendidos indefinidamente.
Aerolíneas como Qatar Airways y United aplazaron sus llegadas. «Hemos visto cómo muchas aerolíneas han puesto en pausa su llegada o han postergado el anuncio del inicio de sus vuelos», dijo Vicky Herrera, presidenta de Avavit. En mayo, el país registraba 165 vuelos semanales; hoy, la incertidumbre reina en el sector.
Iberia y Air Europa trasladaron sus operaciones al Aeropuerto Arturo Michelena, en Valencia. Otros terminales, como el de Barcelona, asumieron parte del tráfico. La emergencia evidenció la necesidad de fortalecer la red aeroportuaria nacional, una lección que los gremios esperan no se olvide cuando Maiquetía retome funciones.
El terremoto también golpeó al personal de las aerolíneas. Más de 50 trabajadores de empresas como Laser, Rutaca y Conviasa fallecieron, entre pilotos, tripulantes y técnicos. «Este golpe llega justo en un momento de recuperación incipiente», afirmó Nicola Furnari, asesor turístico.
El gobierno estima que Maiquetía podría reabrir en uno o dos meses. Mientras tanto, los aeropuertos alternos sostienen la conectividad. El desafío será reorganizar la red y preservar el protagonismo que ganaron los terminales del interior durante la emergencia.
Bloomberg





