Un valle con memoria y sabor a café
Antes de que llegaran los españoles, los gayones, chipas y ciparicutes ya habitaban este valle estrecho entre montañas de la sierra de Aroa. En 1620, el gobernador Francisco de la Hoz y Berrío ordenó concentrar esos asentamientos en los llamados «pueblos de doctrina». Nació así San Juan Bautista de Duaca, capital del municipio Crespo. Pero la historia tiene sus vueltas: mientras algunos fijan la fundación en 1620, otros la empujan a 1763 con la llegada del fraile capuchino Miguel de la Madrid. Lo cierto es que hoy, 406 años después, siguen en pie, con el café como estandarte y el recuerdo del ferrocarril Bolívar que unió Barquisimeto con Tucacas a finales del siglo XIX. Esa bonanza le valió el apodo de «La Perla del Norte».

El barro, la música y el sabor que no miente
Caminar por Duaca es toparse con el sudor del artesano. El centro artesanal agrupa a más de 18 creadores que trabajan cerámica contemporánea, tejidos vegetales y talla en madera. La Aldea de Artesanos «Paso Real» ofrece talleres y exhibe el trabajo de más de 130 manos expertas. Pero el arte aquí no se queda en lo tangible. La Orquesta Simón Bolívar, núcleo Crespo del Sistema Nacional, llena de música las tardes duaqueñas. Y en la mesa, el «guapito» —pollo o carne con papas fritas, caraotas, tajadas y crema de leche— se ha convertido en un emblema gastronómico que ningún visitante puede ignorar.

La fe también tiene su espacio. La iglesia de San Juan Bautista, patrono del pueblo, es uno de los pocos templos en Venezuela con cinco naves. Su construcción comenzó en 1871 y se prolongó por décadas, hasta completar esa estructura singular que hoy domina el centro histórico. Alrededor de la plaza Bolívar, las casas de adobe y techos de teja guardan secretos de un pasado que no se ha ido del todo.

Naturaleza que invita a quedarse
El paisaje de Duaca es un pulmón que aún respira. Rodeada de bosques como Barro Negro y el misterioso bosque de Guape, la vegetación de bosque seco tropical abraza el valle. Allí, en el sector Cachovenado, se erige el Complejo Turístico Baños de Guape, un oasis recuperado con piscinas, toboganes, cabañas y caminerías que invitan a desconectarse de la rutina. La ruta turística «La Perla del Norte, una historia para recordar», certificada por el Ministerio de Turismo, lleva al visitante desde fincas bufalinas hasta la Casa de la Cultura, con paradas para degustar cachapas y escuchar conciertos.

Este 24 de junio, Duaca no solo cumple años. Lo celebra con más de 60 actividades que arrancaron el 13 de junio y se extienden hasta el 25. El municipio Crespo se viste de gala para honrar a su capital, esa que supo ser rica gracias al café y al ferrocarril, y que hoy se sostiene con la memoria de sus ancianos y el trabajo de sus jóvenes. No es un pueblo perfecto ni una postal edulcorada. Es un lugar con polvo, con sol inclemente y con una gente que aún cree en el valor de lo hecho a mano. Visitar Duaca es aceptar su ritmo pausado, escuchar sus historias de aparecidos y entender que, 406 años después, su mayor patrimonio sigue siendo su gente.
Para mantenerte informado y estar al tanto de todo lo que ocurre en Aragua, Venezuela y el mundo.







