
Después de la ceremonia, son varias las voces que celebran los reconocimientos que obtuvo. También, son varias las voces que cuestionan que una película cuya historia gira en torno a una trabajadora sexual. Esta se casa inesperadamente con el hijo de un multimillonario ruso adicto a las drogas, a los videojuegos y a la vida fácil, y que el film se haya impuesto ante historias como “El brutalista” y “Conclave”.
Los argumentos esgrimidos por quienes no la ven con buenos ojos está el hecho de que el tema que aborda está enmarcado en una tragicomedia. Una fusión de tragedia y comedia, no un género puro la que levante la estatuilla. Tiene el agravante de que se sumerge en una historia que no implica consecuencias históricas. Como, por ejemplo, las situaciones planteadas en el seno de la Iglesia Católica o una trama inspirada en el drama real de un sobreviviente del Holocausto y una víctima del abuso de poder, entre otros tópicos.
Asimismo, sus detractores subrayan las innecesarias escenas de sexo explícito a las que apeló Baker para mostrar su punto.
Existen portales que se especializan en ese contenido y cuyos materiales no llegarán nunca a la pantalla grande para intentar reivindicar el oficio más antiguo del mundo.
Avanzando en la diatriba y alejándonos de las calculadoras y los números. ¿La actuación de Madison es superior a la de la veterana Demi Moore en “La sustancia”? Aquí la situación se pone caliente y entra en juego el equilibrio (porque la subjetividad no existe).
En esta ocasión, se impuso el criterio de la mayoría de los integrantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Estos suman más de 10.000 miembros, de los cuales 9,905 tienen derecho a votar. Todo lo contrario a lo que hayan podido pensar el conglomerado de los Globo de Oro, que favorecieron a “El brutalista” y el de los BAFTA, que hicieron lo propio con “Conclave”.
Por otra parte, quienes celebran el triunfo de “Anora” en el Óscar aseguran que amén de ser el producto del cine independiente y no un hijo protegido de un coloso de los estudios constituye una crítica social. Reivindica las vicisitudes de los trabajadores del sector sexual y a una cúpula con doble moral. Además del agregado de exponer la eterna lucha de las clases, sin importar si eres una Cenicienta de carne hueso o una “Mujer bonita” que se enamoró del príncipe azul equivocado.
¿Está de acuerdo con la decisión de la Academia? ¿Piensa que el Óscar se equivocó?
¿Se caerán las hojas del calendario y el mundo caerá en cuenta de que el filme era intrascendente? Sólo el tiempo lo dirá.

Yolimer Obelmejías Valdéz/ElUniversal



