
Recientemente, los habitantes de un edificio en San Bernardino acudieron a la Sala de Mediación y Resolución de Conflictos del Servicio de Policía Comunal de la parroquia para expresar su preocupación por el hacinamiento de aproximadamente 16 gatos en dos apartamentos. Este asunto se ha convertido en un clamor y un conflicto entre los vecinos, quienes se sintieron obligados a actuar ante la situación.
Según Angelo Echeverría, primer comisario del Cuerpo de la Policía Nacional Bolivariana (Cpnb), los denunciantes señalaron a dos vecinos que cuidaban a los gatos. Los afectados relataron que en cada apartamento habitaban entre ocho y nueve felinos, y aunque no estaban en contra de la adopción y cuidado de los animales, la situación se volvía insostenible en los espacios reducidos del edificio.
Los gatos comenzaron a hacer sus necesidades en las jardineras, generando contaminación y malos olores en las áreas comunes. Aunque los vecinos expresaron su entendimiento hacia los esfuerzos de los proteccionistas, indicaron que las condiciones del edificio no eran adecuadas para la cantidad de animales.
Tras escuchar las quejas, los oficiales del Cpnb organizaron una reunión con los cuidadores de los gatos, quienes reconocieron la falta de espacio pero argumentaron que no habían encontrado un refugio adecuado para los felinos. Durante la mediación, se llegó a un acuerdo donde los cuidadores se comprometieron a buscar un refugio más apropiado y a cambiar la ubicación de los alimentos para evitar que más gatos llegaran al edificio.
Echeverría destacó que la situación se manejó conforme a las leyes nacionales sobre la protección de animales, incluyendo la Ley para la Protección de la Fauna Doméstica Libre y en Cautiverio. El diálogo resultó en un acta de compromisos firmada por ambas partes, lo que marca un paso hacia un ambiente más limpio y saludable en la comunidad.

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