
Tras un periodo de reflexión en los últimos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que seguirá al frente de la Presidencia del Gobierno de España. En una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha hecho hincapié en que su decisión «no supone un punto y seguido», sino «un punto y aparte» en el que se compromete a trabajar «sin descanso, con firmeza» por la regeneración pendiente y el avance y la consolidación de derechos y libertades.
Sánchez ha explicado que se ha planteado si merecía la pena continuar o no, pero ha subrayado que su decisión de seguir adelante responde a «motivos personales» que «todo el mundo puede entender y sentir como propios» porque «responden a valores troncales de una sociedad solidaria y familiar como es la española».
Para el presidente, esta situación no va del «destino de un dirigente particular», sino de «decidir qué tipo de sociedad queremos ser». Sánchez ha asegurado que España necesita una «reflexión colectiva» que ya ha empezado a hacer en estos cinco días, en los que ha recibido muestras de solidaridad y empatía de todos los ámbitos sociales, lo que ha influido decisivamente en su determinación de seguir al frente del Gobierno.
Sánchez ha agradecido el apoyo de su «querido partido socialista» y ha vuelto a apelar «a la conciencia colectiva de la sociedad española» para volver a ser «ejemplo e inspiración para un mundo convulso y herido». A su juicio, no merecería la pena seguir si la sociedad aceptara que la acción política permite el ataque indiscriminado a personas inocentes, si se consiente que la contienda partidista justifique «el ejercicio del odio, la insidia y la falsedad» y si se permite que «las mentiras más groseras» sustituyan el debate respetuoso y racional basado en evidencias.
Finalmente, Sánchez ha advertido que «o decimos basta o esta degradación de la vida pública determinará nuestro futuro condenándonos como país».

EFE.

