
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) esclarecieron el homicidio de Ziskeily Cordovés. El cadáver fue encontrado el pasado viernes en la sede de la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas (Unefa) en Aragua.
Durante la investigación fueron capturados como presuntos autores del crimen, Dubraska López y Wilmer Granados, de 18 y 20 años de edad.
Aparentemente, Dubraska habría invitado a la víctima hacia una zona contigua a la universidad, que algunos estudiantes utilizan a modo de baño rudimentario. Granados se apersonó también el sitio para someter físicamente a la Cordovés, mientras Dubraska le propinaba varias heridas con un arma blanca.
Luego de consumar el asesinato, ambos jóvenes escondieron el teléfono de la víctima en el propio terreno baldío y se marcharon a sus lugares de residencia para lavar las prendas que utilizaron en el crimen.
Poco después, los compañeros de la Cordovés se percataron de su ausencia en las actividades académicas e intentaron, sin éxito, establecer contacto con ella. Los autores del homicidio tampoco se presentaron en las aulas.
Tras no tener noticias de la joven durante horas, los propios familiares decidieron ir a la universidad para indagar sobre los hechos. Posteriormente, el cadáver fue encontrado.
La implicada, Dubraska habría manifestado su odio hacia la víctima abiertamente durante las investigaciones, bajo el motivo de que López “se creía más inteligente”. En el procedimiento, además, se pudo incautar el arma con la que se cometió el homicidio.


