
Desde que nacemos, y de hecho, desde el vientre materno, nuestra primera forma de interactuar con el mundo es a través de los sentidos y las emociones. Un bebé no comprende el significado de «amor» en términos verbales, pero siente el consuelo de un abrazo, el calor de la piel de su madre, el ritmo de su corazón. No entiende la palabra «hambre», pero siente la incomodidad en su estómago y expresa su necesidad a través del llanto.
Las experiencias tempranas de sentir seguridad, miedo, alegría, dolor, conexión o soledad, son los cimientos de nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos. Son las primeras lecciones aprendidas, grabadas profundamente en nuestra psique mucho antes de que el lenguaje se desarrollara para etiquetar o describir esas sensaciones.
Nuestro cuerpo guarda una memoria somática y emocional de estas experiencias primigenias. Cuando somos adultos, ciertos olores, sonidos, texturas o situaciones pueden evocar sentimientos intensos y a menudo difíciles de verbalizar, precisamente porque se conectan con esas primeras impresiones. Honrar nuestro origen es reconocer que no somos solo seres racionales y verbales, sino también seres con una profunda historia de sensaciones y emociones. Al reconocer esta parte de nosotros que aprendió a sentir primero, nos conectamos con nuestra autenticidad más pura.
Hay quienes creen que mirar hacia atrás es una pérdida de tiempo, una distracción de los objetivos del presente. Pero detenernos a contemplar de dónde venimos es una forma de recordar lo que nos hace humanos. Pregunta poderosa del martes: ¿Recuerdas lo que te hace humano?

Cosimo Martiradonna.
Escúchala en su programa «PLANETA TIERRA»
De Lunes a Viernes
De 12:00 a 2:00 pm
Por Máster 97.3 fm
www.planetatierraradio.com
www.justrangeradio.com
www.masterfm.net
@planetatierraradio
@cosimo_matitadonna
@master97.3fm_oficial
https://simpleradio.app.goo.gl/3cJAxTGTU5ymPd9s7
Para mantenerte informado y estar al tanto de todo lo que ocurre en Aragua, Venezuela y el mundo.





